viernes, 6 de octubre de 2017

Flujo.

Flujo.

El principio del flujo es vital para comprender el  diezmo. Jesús mostró que entendía esta ley con las palabras: 
“Dad y se os dará”. 
En otro momento enseñó: 
“Mayor felicidad hay en dar que en recibir”.

No podemos ponerle un dique al flujo de nuestra provisión porque ésta se detendrá. Fíjate en el mar Muerto, en Tierra Santa. Tiene una entrada de agua, pero no tiene salida: el agua se estanca. Toda la vida está en el proceso de fluir, de dar y recibir, y para ser próspero tenemos que seguir la corriente.

No debemos acaparar el dinero y los bienes porque eso también evita aumento. Hemos de usar prudentemente la provisión que Dios nos ha dado, invertirla con prudencia y devolverle el diez por ciento. Recordamos que el diezmo no solo es entregar en dinero, el diezmo que dice Dios, es hacer algo por el otro, entregar tiempo nuestro en ayuda al otro, regalarnos cada fines de mes algo que merecemos, es nuestro diezmo, no es el diezmo que conocemos que es el entregar ala iglesia, el diezmo se entrega de muchas formas y maneras.
Reflexiona sobre la parábola de los talentos.


Paola Wlack.
Mahanbir Kaur*

No hay comentarios:

Publicar un comentario